Los tiempos cambian. Aunque el rediseño del Mustang hace ya varios años fue muy aceptado y marcó la nueva tendencia por revivir grandes nombres con diseños de los famosos muscle cars, es obvio que para seguir en el mercado es necesario cambiar un poco. Con el nuevo Challenger ya pisando territorio y el Camaro por venir el próximo año, el pony car de Ford necesita un lavado de cara para mejorar y ponerse a pie con sus nuevos “viejos” competidores, tal como fuera hace 30 años.
Es poco lo que conocemos del nuevo rediseño, excepto los teasers lanzados por Ford, en donde se ve un nuevo frente más alargado y una trasera más prominente y elevada. Según las fotos espía estos rasgos son ciertos. La “cintura” del auto está más elevada tal como en los modelos retro y en el Camaro o Challenger. Le da un toque más de muscle car. Por el frente los faros se hacen más alargados y la parrilla se eleva dandole ese abultado cofre. Cambian las calaveras siendo menos cuadradas y teniendo mas angulos en su forma.
Aunque los cambios son menores en realidad se aprecia más acercado a sus antepasados de los 60 y 70, con detalles que lo hacen más vistoso y mejor logrado. Aunque muchos no quieren aceptarlo, sí se parece mucho al concepto de Giugiaro, aunque distante tal vez de la fluidez de las formas. Me gusta bastante, especialmente la trasera basada indiscutiblemente para simular las ideas del Chevy Camaro
Esperemos verlo finalmente rodando y desmentir su forma final, que aseguro será de nuevo un hito para la nueva competencia de los futuros Muscle Cars.
Vía | Motoradictos






































