
Mercedes, como una última edición especial de la ya terminada producción del SLR, presenta esta edición que se basa en los deportivos de antaño; más específicamente en el Mercedes 300 SLR de 1955. Su nombre a la vez se basa en el conductor de F1 de Mercedes que le concediera varias victorias.
Aunque evidentemente se basa en el SLR coupe actual, se nota como un auto casi completamente diferente. Para empezar es obvio que pensando en conmemorar a estos deportivos antiguos se le quitó el parabrisas, en su lugar tenemos a dos deflectores en los reposacabezas.
El coche está hecho completamente en fibra de carbono y aluminio para hacerlo más ligero y rápido, lo cual se combina con el ya conocido motor V8 con 650HP, lo cual le da una velocidad máxima de 350km/h, y un tiempo para subir de 0-100km/h en apenas 3.5 segundos.
En cuanto al aspecto exterior, el frente conserva unas líneas básicas de su hermano de producción normal, sin embargo los faros cambian para ser más afilados, más como en el modelo original. Además los escapes ahora se ubican justo detrás de las ruedas delanteras de una forma controversial, muy aventurada pero que se ve extremadamente radical. La trasera es la que más cambia del modelo actual, pues se ve muchísimo mejor lograda que en el modelo SLR “normal”, con más curvas que denotan fuerza y unas nuevas calaveras.
De este modelo se producirán apenas 75 unidades para los afortunados con 750,000 euros. Por cierto necesitas haber comprado antes un SLR para que te lo vendan. Así que a ahorar se ha dicho






































