Regresando a un estilo de autos no visto desde hace tiempo, por decir algo desde el Mercedes Benz Stirling Moss, tenemos este nuevo juguete de Mazda, un simple deseo que tenemos todos los autoaficionados, convertir nuestro auto en una máquina de competiciones.
Cumpliendo este único deseo velocista nos llega este auto, el Mazda MX-5 Superlight, que es imposible y jamás lo veremos en la calle ni en pista. Un juguete de deseo que se basa en el MX-5 quitándole todo aquello sobrante y convirtiéndolo en un speedster puro con todo lo que ello implica. ¡Adiós al parabrisas! ¡Adiós techo retráctil! ¡Adiós peso inútil! Hola velocidad. No se puede evitar como siempre recordar a los viejos autos de competición, y aunque no tenga tanta historia como el Mercedes, se ve bien de cualquier ángulo, sencillo y novedoso, con muchos materiales nuevos como cuero y fibra de carbono que le dan exclusividad
Este es el clásico auto de competición hecho a partir del auto de producción, con algunos elementos que siguen siendo conceptuales, como los asientos y los faros, pero es eso justamente, el deseo velocista del amante de los autos. No por nada se llama Superlight.
Hablando de cifras tenemos 995kg movidos por 165HP con lo que logramos 0-100km/h en 8.9 segundos. No es exorbitante, pero es bueno si consideramos que en sus entrañas sigue siendo un Mazda MX-5. Eso sí, no esperen verlo en las agencias, este juguete es de Mazda para presumírnoslo y jamás será para nadie más.
Vía | Autoblog.es













































